Naming futbolero. 2ª parte.

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Arranca la segunda parte y ya tenemos campeón de liga y de la Copa del Rey: el equipo culé. Pero, ¿por qué a la afición blaugrana se les llama ‘culés’?

Si en el artículo anterior hablábamos de nombres curiosos de estadios, hoy vamos a ver el origen de algunos sobrenombres que tienen las hinchadas de los clubes de fútbol. El nombre de la mayoría de aficiones viene determinado por el color de sus camisetas (los ‘rojillos’, los ‘azulones’, los ‘verdiblancos’, ‘los bermellones’…) pero hay otras cuyos apodos no describen una tonalidad o combinación cromática.

Empecemos con los ‘culés’, sobrenombre de los aficionados del Futbol Club Barcelona. El apodo se remonta a la época en que el FC Barcelona disputaba sus partidos en un estadio situado en el barrio de Las Corts, entre 1909 y 1922, con una capacidad reducida para su afición. Los días de grandes partidos los aficionados se sentaban apelotonados en una gradería de dos pisos, y sus traseros sobresalían por el muro que delimitaba el estadio. Desde el exterior eran los culos de los aficionados lo único que se veía, y de ahí nació el mote de los ‘culés’

A los seguidores del Real Madrid se les conoce como ‘los merengues” y a los del Atlético de Madrid como ‘colchoneros’. Ambos surgen como nombres asociativos de los colores de la camiseta: el merengue es blanco, y durante la postguerra civil los colchones estaban recubiertos por una tela con franjas rojas y blancas.

La afición del Villarreal CF es conocida como el ‘Submarino amarillo’ desde 1967. Dicen que este mote poco tiene que ver con el color de la camiseta que llevan, sino que existe responsabilidad británica directa, pues después de que el equipo villarrealense materializase su ascenso a Tercera División, se celebró por todo lo alto con el tema musical “El submarino amarillo” de Los Mustangs, versión de “Yellow Submarine” de los The Beatles.

¿Y por qué a los del RCD Espanyol se les llaman Periquitos? La historia más popular se remonta a principios del siglo XX, cuando se fundó el Espanyol y su histórico campo estaba en el barrio de Sarrià de Barcelona. Por aquel entonces, había muchas palmeras en las que habitaban gran cantidad de periquitos y era frecuente verlos revolotear alrededor del antiguo estadio del Espanyol. Aunque también hemos leído que su sobrenombre podría tener un origen más cultural, pues podría derivar del dibujo ‘Félix el Gato’, que fue introducido en Cataluña como el “gat periquito”. La asociación con el club espanyolista surgió porque algún que otro periodista destacaba que al campo del Espanyol iban cuatro gatos, quatre gats, como el “gat periquito”.

Y seguimos con otro equipo blanquiazul, el de la Real Sociedad, que aunque estaría en los que describen sus colores, como lo hace en euskara, nos parecía que debían tener una mención especial. Y es que Txuri-Urdin significa blanquiazul y además da nombre a su himno oficial.

A los aficionados del Valencia Fútbol Club se les llama los Ches‘ porque Che (¡oye!) es una interjección muy valenciana. Pero que sepáis que los aficionados del Levante prefieren llamarles ‘chotos’, en un tono despectivo, porque antiguamente los terrenos de Mestalla eran fuente de pasto para estos animales.

Otro club que tiene dos apodos, el popular y el propio del rival, es el Sevilla Fútbol Club. En general son conocidos como los nervionenses porque su estadio, el Sánchez Pizjúan, está situado a orillas del río Nervión, pero los aficionados béticos se refieren a los sevillistas como los palanganas. Hemos encontrado varias explicaciones de este sobrenombre tan curioso (por la camiseta, por la forma del estadio…), pero la que más no ha gustado es la que os vamos a contar. La historia del apodo tiene su miga y nace muchos años atrás, cuando el Sevilla, un equipo de carácter clasista en sus inicios, fichó a un jugador de familia obrera. Resulta que a los padres del jugador se le negaba la entrada al estadio y a las instalaciones, por no tener suficiente rango para el club, lo que abrió una guerra civil interna. Así, muchos directivos decidieron marcharse y crear un nuevo club: el Real Betis Balompié. Según se dice, cuando se fueron, dejaron una palangana como regalo en la que se leía: “Aquí os dejamos como despedida esta palangana, que la utilizaréis de por vida para recoger las lágrimas que derramaréis, no por vuestros fracasos, sino por nuestros éxitos, pues a partir de ahora estaréis más pendientes de ellos que de vuestra propia realidad”.

 A los del Real Zaragoza se les llama ‘avispas, porque el antiguo uniforme del equipo fundador (el Iberia Sociedad Cultural de Zaragoza) tenía rayas negras y amarillas, como la segunda equipación del actual.

A los seguidores del Deportivo de La Coruña se les llaman turcos’, porque al igual que se dice que los otomanos reniegan de Asia y tiran más a Europa, según los vigueses, los coruñeses prefieren lo castellano que lo gallego. Y en cambio a los del RC Celta de Vigo se les llama portugueses’, porque según los de A Coruña su acento es cerrado y parecido al del país vecino.

Pero dejemos el norte y volvamos de nuevo al sur: A los aficionados del Real Murcia se les llama “pimentoneros”, porque el pimentón es típico de la región murciana, coincidiendo además con el color de la camiseta del club; los del “Recre”, (RC Recreativo de Huelva) son los ‘Decanos’ porque el club por su antigüedad y continuidad ha sido apodado como “el decano del fútbol español”; y por último, el pasado árabe de dos ciudades andaluzas marca el origen de sus apodos futbolísticos, pues los seguidores del Granada CF son los ‘nazarís’ y la hinchada del Córdoba CF es apodada como los ‘califas’.

En fin, podríamos seguir mentando apodos de aficiones, pero ya estamos en tiempo de descuento. Esperamos que, aunque no seas adicto al “opio del pueblo”, el naming futbolero haya picado tu curiosidad. Y si eres un forofo (¡gran palabra!) y conoces otro sobrenombre extraordinario, nos hará felices que lo compartas con nosotros.

Por cierto, aún queda una competición en juego, así que…¡que gane el mejor!

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