Archivo por categoría: Lenguaje

Nombrar con los cinco sentidos

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Sabe mal, pero algunas palabras tienen los días contados. En el patíbulo lexicológico esperan su turno, resignadas, niqui, tomavistas, jopé, descocada, dandi, cuchipanda, macanudo, tronco y cáspita. Cabizbajas, comparten cigarrillos sin parar porque pertenecen a un mundo en vía de extinción en el que fumar era lo normal. Un poco más atrás, haciéndose la loca por si cuela y evitando fumar para reivindicar su actualidad (la condenada defiende que es moderna porque aún está ligada a una tecnología y un oficio vigentes) está aviador. Pero no colará. De la selección natural lingüística no te salva ni Scorsese. El Box Office es un aval demasiado efímero. Y aviador finalmente tendrá que aceptar que, como sus compañeras de patíbulo, es una palabra moribunda.

Sí: las palabras la palman. Es ley de vida. Muchas mueren porque las cosas a las que representan desaparecen del mundo. Como los guateques o las enaguas. Otras simplemente porque pasan de moda y dejan de aparecer en los medios (¿alguien, aparte de Jesús Vázquez, se acuerda de “Hablando se entiende la basca”?). Hay términos que languidecen al verse substituidos por el típico anglicismo traicionero, que cuando aparece por estas latitudes se las lleva a todas de calle porque lo guiri siempre nos parecerá más trendy o más fashion. Y también están esos vocablos que, demasiado anclados en la mentalidad de la época del fumar, acaban siendo relevados por palabras políticamente más correctas (aunque hay un movimiento de resistencia que aún no ha conseguido ser derrotado. Por eso Baltasar sigue siendo para muchos el rey negro). Leer más

Naming y terminología

Los creativos de nombres de marcas que conozco proceden de mundos profesionales muy diferentes. Unos son periodistas, otros publicitarios, también hay quienes son músicos, químicos, poetas, autores teatrales o filólogos. Pero lo que cuenta sobre todo, como ya expliqué en un artículo anterior, ‘El buen namer’, es que todos reúnen un conjunto de características que los hacen ser buenos nombradores.

Yo me inicié en el naming cuando me dedicaba a la terminología. Entonces lo vi como un hecho natural. Como que uno de los campos de interés de la terminología tiene que ver con la creación de neologismos, pensé que esto no debía de estar muy alejado del arte de crear nombres para nuevos productos y marcas.

Desde entonces, mi dedicación al naming -entendido como disciplina y como proceso estratégico y creativo- no sólo me ha servido para confirmar aquella intuición, sino que también me ha permitido descubrir más puntos de contacto o ciertos paralelismos con el trabajo terminológico:

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Jordi García @Thinkcopy

Nombres que mueven, nombres que paralizan

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Mi hija Marina tiene un año y medio y está aprendiendo sus primeras palabras. Uno de sus juegos favoritos es descubrir los nombres de todo lo que ve en sus cuentos. Generalmente se detiene en un par de páginas unos minutos y me señala, uno a uno, los dibujos que más le llaman la atención. Entonces yo le digo el nombre que tienen esos objetos representados y ella repite la rueda una y otra vez, señalando mientras escucha atenta las palabras, absorbiendo gradualmente un lenguaje que en el momento menos pensado acabará saliendo de su boca para regocijo y consiguiente babeo de sus padres, esto es, servidor y su pareja Anna.

Poner nombre al mundo que nos rodea, pasarlo por el tamiz del lenguaje, es darle un sentido que podemos compartir. Cuando somos niños, ese nombrar es especialmente pasional (en cierto modo, descubrimos el mundo al ritmo de las palabras). Entre los adultos, sólo algunas personas conservan esa suerte de pasión infantil por el lenguaje. Supongo que filólogos y escritores están entre ellos.

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KADJAR o los misterios del naming

Mi espíritu quiere captar las formas mudadas en cuerpos
nunca vistos; oh dioses, vosotros que las cambiasteis,
ayudadme a encontrar cuál fue el origen del cosmos
y traed hasta nuestro tiempo el poema continuo.

Ovidio. Las metamorfosis. Libro I

Renault ha presentado su próximo lanzamiento, un nuevo vehículo todocamino que responde al nombre de KADJAR, una denominación llena de exotismo sin lugar a duda (por cierto, ¿cómo debe pronunciarse?). Parece ser que el nombre corresponde a una dinastía de origen turco que reinó en Persia. Y según los responsables de la marca se compone de dos formantes: KAD, que evoca la palabra quad (motocicleta todoterreno de 4 ruedas) y el sufijo JAR, que remite a los vocablos franceses agile (agil) y jaillir (surgir repentinamente). Leer más

La madurez de las palabras

Hay palabras que parecen surgir de la nada para acompañarnos en el fragor de la actualidad rabiosa, denominadores de futuro incierto y sin más pasado que aquello a lo que parecen referirse. Y que sin embargo engañan.

No hace mucho descubrí el término “infobesidad” en un artículo sobre el papel del periodismo en la era de Internet. La palabra hace referencia a la sobrecarga informativa de nuestros tiempos. La tomé por un neologismo, algo así como una variación de la palabra “infoxicación”, que sirve para hablar más o menos de lo mismo y que muchos creemos que  también ha nacido anteayer, a raíz del auge de Internet y las redes sociales. Y por eso me sorprendió mucho enterarme poco después de que  “infobesidad” es un término que acuñó en 1970 el escritor Alvin Toffler en su novela “Future Shock”. Y también que la trendy “infoxicación” es una palabra con más historia de lo que aparenta: fue usada por primera vez por el especialista en información Alfons Cornella en 1996, nueve años antes de que Facebook empezara a funcionar. Leer más

Ubiqual, primer fruto del árbol de los nombres

crear nombre de marca

Ya hace unos meses plantamos las semillas de un árbol muy especial, el NeimTree, al cual hemos dedicado cada minuto de nuestro tiempo. Lo hemos cuidado, lo hemos mimado, con paciencia, constancia, palabras bonitas y dedicación plena, sabiendo que todo necesita esfuerzo y tiempo para germinar y florecer. Primero echó raíces y, como el arraigo era fuerte, empezó a crecer y a extender sus ramas, y en poco tiempo fueron saliendo sus hojas. Y hoy, nuestro árbol, nos ha brindado una alegría frutal que nos ha dejado un gran sabor de boca y, por ello, os lo queremos mostrar. Leer más