Archivo por categoría: Creatividad

Naming con fecha de caducidad

4380307487_c267229b67_b

Por definición, el naming es una disciplina estratégica. También, más que un proceso creativo es un proceso estratégico. De hecho, la elección de un nombre debería ser una de las últimas decisiones de cualquier proyecto de branding. Porque un nombre adecuado, entre otras variables, debe encajar en la estrategia de marca, debe responder a un determinado concepto de producto, a un posicionamiento o a una personalidad de marca.

Por otra parte, el objetivo de cualquier nombre de marca es perdurar en el mercado durante un largo período de tiempo. No obstante, a veces el naming se usa tácticamente para dar respuesta a acciones de marketing puntuales. En estos casos el resultado suelen ser nombres “efímeros” porque están destinados a desaparecer una vez hayan finalizado dichas acciones. Se podría hablar de naming con fecha de caducidad. Leer más

Naming y terminología

Los creativos de nombres de marcas que conozco proceden de mundos profesionales muy diferentes. Unos son periodistas, otros publicitarios, también hay quienes son músicos, químicos, poetas, autores teatrales o filólogos. Pero lo que cuenta sobre todo, como ya expliqué en un artículo anterior, ‘El buen namer’, es que todos reúnen un conjunto de características que los hacen ser buenos nombradores.

Yo me inicié en el naming cuando me dedicaba a la terminología. Entonces lo vi como un hecho natural. Como que uno de los campos de interés de la terminología tiene que ver con la creación de neologismos, pensé que esto no debía de estar muy alejado del arte de crear nombres para nuevos productos y marcas.

Desde entonces, mi dedicación al naming -entendido como disciplina y como proceso estratégico y creativo- no sólo me ha servido para confirmar aquella intuición, sino que también me ha permitido descubrir más puntos de contacto o ciertos paralelismos con el trabajo terminológico:

Naming i terminología_cast

Jordi García @Thinkcopy

HUBBIK, un hub con nombre propio

Nos hace especial ilusión hablaros de uno de los últimos proyectos en los que hemos trabajado y cuyo resultado acaba de ser presentado en sociedad.

Nuestro cliente es la UOC, una universidad online con un modelo educativo único, focalizado en su compromiso con el estudiante y con una formación de calidad totalmente personalizable, que fomenta la competitividad y contribuye al progreso de la sociedad.

En su afán por acercar la innovación y todo el conocimiento generado en su comunidad a la sociedad, y aprovechando que este año celebran su 20 aniversario, la UOC ha decidido impulsar una plataforma que apuesta por las ideas, por el conocimiento en red y por una universidad orientada a dar respuesta a los retos de la sociedad. Con dicha iniciativa, abre su oferta de servicios a todos los miembros de su comunidad, ya sean estudiantes, alumni, profesores, investigadores, personal docente colaborador, equipo de gestión o empresas e instituciones, para favorecer la creación de patentes, spin-offs y start-ups, e invita a instituciones a compartir sus retos de innovación y sus proyectos R+I, además de facilitar herramientas de soporte y una red de agentes externos especializados.

En cuanto al nombre de la plataforma, la UOC lo tenía claro, era necesario huir de un descriptivo y crear un nombre más distintivo, con carácter tecnológico, innovador y dinámico para plasmar su apuesta por una manera diferente de ser, pensar y de hacer, y por ello contrató los servicios de Neimik.

Tras un proceso exhaustivo de naming de ámbito internacional, el nombre que ha visto la luz es Hubbik, por ser moderno, notorio y muy intuitivo, ya que evoca rápidamente la naturaleza de la plataforma como hervidero de ideas, como eje concentrador de negocios (Business), innovación (Innovation) y conocimiento (Knowledge), de una manera singular a la vez que accesible, pues la UOC es una universidad abierta a todo el mundo.

Los periodistas que no amaban el naming

Naming periódicos

En las últimas semanas han aparecido cuatro nuevas cabeceras de prensa generalista, el periódico semanal Ahora, la revista Papel , y los periódicos digitales OK Diario y El Español.

Tal vez me equivoco, pero apostaría que ninguno de sus impulsores ha consultado con una agencia de naming o un experto en la materia para elegir el nombre de su publicación. Seguramente estos nuevos proyectos conseguirán sus objetivos empresariales. Pero si es así, lo harán a pesar de sus nombres, desprovistos de una estrategia de posicionamiento adecuada, sin ningún tipo de evocabilidad, carentes de modernidad y en absoluto notorios.

Cuando el nombre no encaja con el concepto de producto
Ahora  es el periódico semanal impulsado por el periodista Miguel Ángel Aguilar. El nombre de la cabecera parece rendir homenaje al que se consideraba uno de los mejores periódicos  de la época republicana y que también se denominaba así. Leer más

¡Al diablo con el naming!

5248819700_69e4ae3bb5_o

Cuenta una leyenda belga del siglo XIII que Gambrinus, un joven vidriero con el corazón roto por una tal Flandrine, iba directo a quitarse la vida cuando el diablo se le apareció en el bosque para proponerle un pacto. Si Gambrinus le cedía su alma, él le otorgaría un don irresistible para conseguir el amor de su amada. Por si fuera poco y como garantía, el diablo ofreció al joven un segundo trato: si el asunto salía mal, le revelaría la fórmula de una poción que le haría olvidar aquel desengaño para siempre. Este segundo acuerdo fue una profecía autocumplida: aunque el diablo convirtió a Gambrinus en un músico y bailarín fantástico, la tal Flandrine ni era melómana ni solía fijarse en los tipos que iban por ahí moviendo el esqueleto. Pasó olímpicamente de Gambrinus, y el príncipe de las tinieblas, con el rabo entre las piernas, tuvo que cumplir su segunda promesa. Así fue como instruyó a joven en el arte de fabricar una espumosa bebida a base de cebada, levadura y lúpulo. Y Gambrinus, tibio de aquel brebaje fascinante que ya no pudo dejar de producir, olvidó para siempre a la inexpugnable Flandrine y se convirtió en pionero y rey de la cerveza.

Gambrinus, el nombre de aquel tipo que vendió su alma al diablo a cambio de unas cañas, ha acabado asociado irremediablemente al universo cervecero: a finales del siglo XIX Barcelona contaba con un par de cervecerías que se llamaban así y que funcionaban como punto de encuentro de la colonia alemana en la ciudad. Hoy, aparte de ser una de las marca de cervezas pilsen checas más conocidas, Gambrinus es el nombre de la red de franquicias de Cruzcampo que, desde 1926, cuenta además con la imagen del personaje de leyenda como símbolo de marca.

Que el relato asociado al icono de la cerveza tenga al diablo entre sus protagonistas puede que no sea casual. Se trata de un arquetipo con una fuerte carga simbólica que forma parte de nuestro inconsciente colectivo. Hablamos ni más ni menos que del señor del infierno, espacio de transgresión por excelencia reservado a aquellos que deciden caminar por el lado salvaje y no seguir las reglas. Y la cerveza, como otras bebidas alcohólicas, es en algunas ocasiones un producto asociado a esos momentos de relax en los que nos damos permiso para sacar a la luz nuestra parte oculta. Leer más

SALIERI, la sal de la vida

Los nombradores estamos acostumbrados a trabajar en proyectos muy embrionarios, desarrollados en los departamentos de innovación de las compañías o llevados a cabo por emprendedores con mucho talento pero poca financiación, por lo que muchos de ellos suelen quedarse por el camino en la dura pugna por existir. Decisiones marquetinianas, resultados de tests, falta de inversión o simplemente un cambio en el equipo directivo marcan la línea del to be or not to be de cualquier producto o servicio y, por ende, de su nombre de marca.

Por ello cuando uno se topa en el mercado con un nombre que ha salido de tus entrañas, un proceso químico se inicia en tu interior. La vitamina de la satisfacción empieza a correr por las venas, te sientes revitalizado, mineralizado, y una sonrisa de orgullo cambia el rictus de tu rostro. Y es que presenciar cómo un proyecto en el que has trabajado durante semanas o incluso meses, en el que has puesto la mente y el corazón, sale adelante, no es tan habitual en el mundo del naming.

patatas_oliva

Así que nos hace especial ilusión hablaros de una de nuestras últimas creaciones que ya ha visto la luz. Es SALIERI, nombre de una nueva gama de patatas y aperitivos de gran calidad que designa también al grupo alimentario que los produce. Inspirado en el famoso compositor Antonio Salieri, evoca el carácter salado de los aperitivos. Es un nombre sencillo, universal, equilibrado y de gran musicalidad, que transmite buen gusto y alegría, porque SALIERI representa la sal de la vida, la dimensión lúdica, el disfrutar de buenos momentos y compartirlos con los amigos. Y, en otro sentido, como nombradores, SALIERI también es nuestra sal, nuestra alegría, pues simboliza la culminación de nuestro trabajo.

Ahora toca seguir con nuestro día a día, creando estrategias, nombres y eslóganes para proyectos muy diversos que quizás nunca lleguen a existir. Pero estamos seguros de que la fórmula del trabajo bien hecho, el tiempo y un poquito de suerte hará que nuestro portfolio siga creciendo.