Archivo por categoría: Branding

HUBBIK, un hub con nombre propio

Nos hace especial ilusión hablaros de uno de los últimos proyectos en los que hemos trabajado y cuyo resultado acaba de ser presentado en sociedad.

Nuestro cliente es la UOC, una universidad online con un modelo educativo único, focalizado en su compromiso con el estudiante y con una formación de calidad totalmente personalizable, que fomenta la competitividad y contribuye al progreso de la sociedad.

En su afán por acercar la innovación y todo el conocimiento generado en su comunidad a la sociedad, y aprovechando que este año celebran su 20 aniversario, la UOC ha decidido impulsar una plataforma que apuesta por las ideas, por el conocimiento en red y por una universidad orientada a dar respuesta a los retos de la sociedad. Con dicha iniciativa, abre su oferta de servicios a todos los miembros de su comunidad, ya sean estudiantes, alumni, profesores, investigadores, personal docente colaborador, equipo de gestión o empresas e instituciones, para favorecer la creación de patentes, spin-offs y start-ups, e invita a instituciones a compartir sus retos de innovación y sus proyectos R+I, además de facilitar herramientas de soporte y una red de agentes externos especializados.

En cuanto al nombre de la plataforma, la UOC lo tenía claro, era necesario huir de un descriptivo y crear un nombre más distintivo, con carácter tecnológico, innovador y dinámico para plasmar su apuesta por una manera diferente de ser, pensar y de hacer, y por ello contrató los servicios de Neimik.

Tras un proceso exhaustivo de naming de ámbito internacional, el nombre que ha visto la luz es Hubbik, por ser moderno, notorio y muy intuitivo, ya que evoca rápidamente la naturaleza de la plataforma como hervidero de ideas, como eje concentrador de negocios (Business), innovación (Innovation) y conocimiento (Knowledge), de una manera singular a la vez que accesible, pues la UOC es una universidad abierta a todo el mundo.

Los periodistas que no amaban el naming

Naming periódicos

En las últimas semanas han aparecido cuatro nuevas cabeceras de prensa generalista, el periódico semanal Ahora, la revista Papel , y los periódicos digitales OK Diario y El Español.

Tal vez me equivoco, pero apostaría que ninguno de sus impulsores ha consultado con una agencia de naming o un experto en la materia para elegir el nombre de su publicación. Seguramente estos nuevos proyectos conseguirán sus objetivos empresariales. Pero si es así, lo harán a pesar de sus nombres, desprovistos de una estrategia de posicionamiento adecuada, sin ningún tipo de evocabilidad, carentes de modernidad y en absoluto notorios.

Cuando el nombre no encaja con el concepto de producto
Ahora  es el periódico semanal impulsado por el periodista Miguel Ángel Aguilar. El nombre de la cabecera parece rendir homenaje al que se consideraba uno de los mejores periódicos  de la época republicana y que también se denominaba así. Leer más

Womala pasa a llamarse B·WOM de la mano de Neimik

Ya lo dice un dicho popular: las prisas son malas consejeras, y es que una decisión importante tomada en estas circunstancias puede no ser la óptima o incluso puede llegar a ser equivocada. Y esto es lo que les pasó a las creadoras de una aplicación puntera de coaching para la mejora del suelo pélvico femenino, cuando escogieron un nombre poco adecuado para nombrar su startup. El hecho de ir, en cierta manera, a salto de mata unido a su poca experiencia en crear marca, las llevó a salir al mercado con Womala, un nombre alegre, optimista, que en principio centra bien la naturaleza de servicio orientado a la mujer, pero que tiene connotaciones semánticas no deseadas para el producto/ servicio. Y es que además de que en castellano podría relacionarse con un adjetivo negativo, en inglés recordaba mucho a womale que en slang es un término bastante amplio usado para referirse a transexuales, hermafroditas, andróginos…etc, lo que distorsionaba el target principal de la app, las mujeres, y podía suponer un freno en los países angloparlantes.

B·WomPero, siguiendo con la cultura popular, rectificar es de sabios, y eso es lo que hicieron estas tres emprendedoras con buen criterio. En cuanto fueron conscientes de su problema con el nombre decidieron redirigir la situación, hacer las cosas bien y con la calma necesaria en todo proceso de creación de marca, y se pusieron en nuestras manos para llevar a cabo el renaming de su empresa.

Y así es como nace B·Wom, un nombre internacional, con personalidad 2.0., fresco y dinámico, que invita a las mujeres adultas a sentirse vitales y conscientes de su poder al aprender a superar las dificultades propias de la condición femenina, ganando así en felicidad, confianza y calidad de vida. También son las siglas inglesas de By Word Of Mouth (que significa “de viva voz, oralmente”), lo que conecta muy bien con la cercanía, amigabilidad y confianza que la empresa quiere transmitir en todo momento.

Y parece ser que B·Wom ha entrado con buen pie en el mercado nacional e internacional, pues ha cruzado el charco y ha conseguido cerrar con éxito una ronda de financiación, alcanzando incluso más de lo esperado, y además el ritmo de descargas crece a diario.

Ya lo decía Unamuno, “el progreso consiste en el cambio”, y en este caso, el cambio de nombre era necesario para progresar y llegar muy lejos.

El naming lo pone fácil

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En un entorno de consumo cada vez más complejo y confuso la simplicidad es un valor en alza. En el mundo del marketing y del branding, también. Las marcas que triunfan son aquellas que tienen la simplicidad como núcleo esencial en su manera de relacionarse con sus consumidores o sus clientes; las que, en definitiva, contribuyen a hacer nuestra vida más fácil. La simplicidad es sinónimo de claridad, inspira confianza, favorece la toma de decisiones y genera fidelidad. El naming no es ajeno a ello porque también puede servir para reducir la complejidad y hacernos la vida menos complicada.

Nombres que facilitan el proceso de decisión de compra

Las marcas de éxito se caracterizan por simplificar y agilizar nuestro proceso de decisión de compra, es decir, nos ahorran tiempo. Uno de los principios que se suele tener en cuenta a la hora de valorar la bondad de un nombre de marca es su simplicidad. Se acepta que un nombre simple, corto, de significado concreto, semánticamente transparente y con una pronunciación intuitiva es más memorable y fácil de usar que uno que no cumple estas condiciones. Sin duda, Arjowiggins o Schwarzkopf nos lo ponen más difícil que Duracell o Vodafone. Leer más

KADJAR o los misterios del naming

Mi espíritu quiere captar las formas mudadas en cuerpos
nunca vistos; oh dioses, vosotros que las cambiasteis,
ayudadme a encontrar cuál fue el origen del cosmos
y traed hasta nuestro tiempo el poema continuo.

Ovidio. Las metamorfosis. Libro I

Renault ha presentado su próximo lanzamiento, un nuevo vehículo todocamino que responde al nombre de KADJAR, una denominación llena de exotismo sin lugar a duda (por cierto, ¿cómo debe pronunciarse?). Parece ser que el nombre corresponde a una dinastía de origen turco que reinó en Persia. Y según los responsables de la marca se compone de dos formantes: KAD, que evoca la palabra quad (motocicleta todoterreno de 4 ruedas) y el sufijo JAR, que remite a los vocablos franceses agile (agil) y jaillir (surgir repentinamente). Leer más

Crear, copiar

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Dice Daniel Goleman en su libro El espíritu creativo que “si procuras encontrar el espíritu creativo en algún sitio exterior a ti, estás buscando en el lugar equivocado”. En el mundo del naming, y en concreto en el ámbito de las startups tecnológicas, se ha vivido en los últimos años una especie de fenómeno de creatividad gregaria que ha hecho aparecer por doquier compañías que incluyen en sus nombres los sufijos “-ly” y “-ify”. Esta estrategia de “marketing copión”, aunque parece contravenir el consejo de Goleman y en cierto modo también el sentido común, es habitual. Algunas marcas debutantes, en vez de hacer un examen interno en busca de aquello que puede hacerlas únicas, prefieren buscar su identidad en el exterior, posicionándose justo al ladito de su competencia mediante nombres clónicos que como máximo sugieren un “yo también soy así de innovador, cercano y moderno”. Como resultado, en su búsqueda de un nombre memorable y cargado de significado, muchas compañías creativas acaban poniéndose nombres no creativos, lo que les da una pátina muy maja pero las retrata en lo esencial y las condena al olvido. Para los que estáis en Pinterest, recomiendo este tablero creado por la namer Nancy Friedman alrededor de este fenómeno. Leer más